Reuteri Gotas 10ml
Probiótico en gotas con L. reuteri Protectis DSM 17938 (100 M UFC/5 gotas). Sin frío. Cólicos, diarrea y estreñimiento del lactante. Desde el primer día.
Resumen clínico y técnico
Reuteri Gotas 10 ml (CN 179072) es un complemento alimenticio en formato gotas de BioGaia, distribuido por Casen Recordati, formulado con la cepa probiótica Lactobacillus reuteri Protectis® (DSM 17938), una de las más investigadas del mundo con más de 200 estudios clínicos publicados. Cada dosis diaria de 5 gotas aporta 100 millones de UFC (10⁸) activos vivos. Su base oleosa permite la conservación a temperatura ambiente sin cadena de frío. Indicado principalmente para el manejo de los cólicos, la diarrea y el estreñimiento funcional en lactantes, y para el apoyo de la microbiota intestinal en todas las edades. Sin gluten. Sin lactosa. Apto para celíacos y diabéticos.
Composición y mecanismo de acción
- Lactobacillus reuteri Protectis® (DSM 17938) — 10⁸ UFC (100 millones) en 5 gotas:
- Origen: cepa aislada de la leche materna humana. Constituye una de las primeras especies bacterianas que colonizan de forma natural el tracto gastrointestinal del recién nacido.
- Mecanismo principal en cólicos: actúa sobre la motilidad intestinal, reduce la acumulación de gas en el colon y modula la microbiota, corrigiendo el desequilibrio bacteriano que se asocia al cólico funcional del lactante. Múltiples RCTs demuestran reducción significativa del tiempo de llanto entre la primera y la tercera semana de uso.
- Otros mecanismos documentados: reduce la duración de la diarrea aguda actuando sobre la microbiota intestinal; aumenta la frecuencia de deposiciones en estreñimiento funcional; contribuye a la reducción de episodios de regurgitación en lactantes.
- Protegida por múltiples patentes de BioGaia AB (EP2040723 y otras).
- Aceite de girasol + aceite triglicérido de cadena media (MCT) de palmiste: vehículo lipídico que cumple tres funciones: protege las bacterias de la humedad y el calor (permite conservación sin frío), facilita la dosificación precisa gota a gota y estabiliza el probiótico en forma liofilizada dentro del aceite.
- Dióxido de silicio + dispositivo desecante interior: el pequeño objeto blanco visible dentro del frasco es un material desecante autorizado para contacto con alimentos que absorbe la humedad residual del interior del envase, prolongando la viabilidad de las bacterias hasta 3 meses tras la apertura sin necesidad de refrigeración.
Indicaciones y tolerancia
Indicado para todas las edades, desde el primer día de vida:
- Lactantes: cólico del lactante (indicación principal con mayor evidencia clínica), diarrea aguda, estreñimiento funcional, regurgitación y reflujo funcional.
- Niños y adultos: restauración de la microbiota intestinal tras antibioterapia, diarrea aguda, trastornos digestivos funcionales.
Sin gluten. Sin lactosa. Apto para celíacos y diabéticos. Puede contener trazas de proteínas de leche de vaca — valorar en niños con APLV grave. No congelar. Conservar por debajo de 25°C. Una vez abierto, consumir en 3 meses.
Posología / Modo de empleo
- Agitar bien el frasco antes de cada uso para homogeneizar el contenido.
- Administrar 5 gotas al día (= 10⁸ UFC), antes o después de las comidas.
- Las gotas pueden tomarse directamente en la boca, mezcladas en agua u otra bebida fría, o en alimento frío.
- En lactantes: mezclar con leche a una temperatura máxima de 37°C. Nunca con leche caliente ni recién calentada: el calor destruye las bacterias vivas.
- El frasco de 10 ml proporciona aproximadamente 40 días de tratamiento a 5 gotas/día.
- No retirar el dispositivo desecante blanco del interior del frasco: es parte del sistema de conservación.
Consejo del farmacéutico
Tres puntos prácticos clave para trasladar a los padres al dispensar este producto. Primero, la temperatura: el error más frecuente es añadir las gotas al biberón recién calentado. El límite de 37°C no es opcional; por encima de esa temperatura los probióticos se inactivan y el frasco se convierte en gotas de aceite sin efecto. Segundo, el objeto blanco del interior: frecuentemente los padres lo interpretan como un defecto del envase o un cuerpo extraño y lo retiran. Es el desecante que garantiza la viabilidad del probiótico sin nevera; no debe retirarse nunca. Tercero, la expectativa temporal: los cólicos no desaparecen el primer día de probiótico; los estudios clínicos muestran resultados a partir de la primera semana. Sin constancia en la administración diaria, el efecto no se consolida.